Cuando oímos hablar de violencia doméstica siempre se nos pasa por la cabeza la violencia de género que se ejerce dentro de un domicilio, pero no sólo encontramos este tipo de violencia. Existe algo muy grave que dificulta la convivencia familiar, donde los padres son sometidos por sus propios hijos.
Esto es lo llamado "síndrome del emperador", que lo padecen muchas personas debido a que desde pequeños nunca se les ha dicho un "no" a algo, y ellos mismos creen que tienen autoridad sobre los demás. Cuando algo no es como ellos quieren llegan a ser muy dañinos y manipulan de tal manera que al final te hacen creer que tienen razón. Todo es un bucle, donde si no se hace las cosas cómo y cuando quieren se enfadan y arrasan con todo lo que se les pone por delante, sin tener empatía, hablando mal, rompiendo cosas...tan solo por conseguir su objetivo.
Este problema puede llegar a provocar un ambiente de tensión e impotencia por parte de los familiares que sufren este tipo de violencia, que no tiene por qué ser física, ya que los niños que padecen este síndrome optan más por la violencia psicológica, aunque hay casos donde llegan a empujar o incluso poner la mano encima a sus padres para someterlos.
Cuando veía el programa de "Hermano mayor" me preguntaba por qué esos niños se comportaban así y hacían sufrir tanto a sus padres. Era un programa muy duro de ver, pero que si lo analizabas bien cada chico/a que aparecía tenía un problema que iba arrastrando desde la infancia, ya sea la influencia de amistades, la muerte de un ser querido, la separación de sus padres, falta de afectividad o que se les había consentido demasiado desde temprana edad.
Es por esto que veo muy necesario que los padres estén al tanto de las necesidades de los niños, cubriéndolas pero sin excesos, sin consentirles demasiado, cumpliendo los castigos siempre y explicarles el motivo, además de hacerles entender qué está bien y qué está mal, etc. Para ello las ESCUELAS DE PADRES Y MADRES son una gran alternativa a la que todos deberían recurrir, más que nada por compartir sus experiencias con otros padres y madres, sentirse apoyados, y finalmente, gracias a profesionales como educadores y pedagogos, conocer diferentes técnicas y estrategias de aprendizaje para garantizar el bienestar del niño y una buena convivencia familiar.
En definitiva, sin educación no hay progreso, y para construir una sociedad pacífica y unida es el ingrediente fundamental. Para ello los padres deben conocer cuáles son los mejores métodos para hacer que sus hijos el día de mañana sepan trabajar en equipo, empatizar, ayudar, compartir y logren tener una estabilidad emocional, social y afectiva, sin que tengan problemas para relacionarse y, por último, que sean resolutivos ante determinadas situaciones.
Esto es lo llamado "síndrome del emperador", que lo padecen muchas personas debido a que desde pequeños nunca se les ha dicho un "no" a algo, y ellos mismos creen que tienen autoridad sobre los demás. Cuando algo no es como ellos quieren llegan a ser muy dañinos y manipulan de tal manera que al final te hacen creer que tienen razón. Todo es un bucle, donde si no se hace las cosas cómo y cuando quieren se enfadan y arrasan con todo lo que se les pone por delante, sin tener empatía, hablando mal, rompiendo cosas...tan solo por conseguir su objetivo.
Este problema puede llegar a provocar un ambiente de tensión e impotencia por parte de los familiares que sufren este tipo de violencia, que no tiene por qué ser física, ya que los niños que padecen este síndrome optan más por la violencia psicológica, aunque hay casos donde llegan a empujar o incluso poner la mano encima a sus padres para someterlos.
Cuando veía el programa de "Hermano mayor" me preguntaba por qué esos niños se comportaban así y hacían sufrir tanto a sus padres. Era un programa muy duro de ver, pero que si lo analizabas bien cada chico/a que aparecía tenía un problema que iba arrastrando desde la infancia, ya sea la influencia de amistades, la muerte de un ser querido, la separación de sus padres, falta de afectividad o que se les había consentido demasiado desde temprana edad.
Es por esto que veo muy necesario que los padres estén al tanto de las necesidades de los niños, cubriéndolas pero sin excesos, sin consentirles demasiado, cumpliendo los castigos siempre y explicarles el motivo, además de hacerles entender qué está bien y qué está mal, etc. Para ello las ESCUELAS DE PADRES Y MADRES son una gran alternativa a la que todos deberían recurrir, más que nada por compartir sus experiencias con otros padres y madres, sentirse apoyados, y finalmente, gracias a profesionales como educadores y pedagogos, conocer diferentes técnicas y estrategias de aprendizaje para garantizar el bienestar del niño y una buena convivencia familiar.
En definitiva, sin educación no hay progreso, y para construir una sociedad pacífica y unida es el ingrediente fundamental. Para ello los padres deben conocer cuáles son los mejores métodos para hacer que sus hijos el día de mañana sepan trabajar en equipo, empatizar, ayudar, compartir y logren tener una estabilidad emocional, social y afectiva, sin que tengan problemas para relacionarse y, por último, que sean resolutivos ante determinadas situaciones.
Comentarios
Publicar un comentario